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Enfermedad De Alzheimer: Cuidados A Tener Con El Enfermo


Con síntomas que van desde la pérdida de la memoria, trastornos del sueño, confusión, agitación, incapacidad de comunicarse, incontinencia, depresión, comportamiento agresivo y peligroso, hay que tener varias precauciones a tener en cuenta cuando se trata diariamente con un paciente con la enfermedad de Alzheimer .

La mayoría de los pacientes con Alzheimer pasan a vivir en el pasado, ya que no pueden recordar lo que hicieron ayer, los nombres de las personas con las que habitualmente tratan, números de teléfono o conversaciones recientes. Por regla general, la memoria de larga duración no se ve afectada, o sólo lo es ya en fases tempranas de la enfermedad, lo que significa que el pasado del paciente pasa a ser su regalo, siendo que los eventos recientes son pura y simplemente olvidados.

Será más fácil, para todos, adaptarse al enfermo y no al revés, es decir, hacer un esfuerzo para vivir la realidad actual de la persona, aunque sea una época de su vida de hace 20 años. Por lo menos así hay la posibilidad de recordar y conversar, aprovechando el hecho de que el paciente siga atento y comunicativo.
Sin querer hacer de su casa una prisión y del enfermo un prisionero, promueva un ambiente seguro: retire del cuarto de baño pequeños electrodomésticos como secadores o máquinas de afeitar; cierre con llave los armarios con productos peligrosos o cuartos donde el paciente corre algún riesgo de herirse; coloque barreras de seguridad en las escaleras; muchos pacientes ya no reconocen su propio reflejo y, por lo tanto, los espejos o cristales pueden confundir o asustar a una persona con Alzheimer – si esto ocurre, opte por arreglarlos o cubrirlos.

Disponga un espacio amplio, limpio y tranquilo donde pueda estar a gusto; rodéelo de objetos familiares, como fotografías u otros recuerdos personales.
¿Qué debe evitar? Los ambientes muy ruidosos o con mucha gente pueden agitar al enfermo, llevándolo a la “fuga”; las rutinas diarias como bañarse, vestir y comer se vuelven difíciles y hasta peligrosas para ejecutar por sí solas, por eso, ayúdelo a mantener su dignidad; no hable sobre la persona y las dificultades de la enfermedad frente a él, si es posible, es fundamental seguir promoviendo la independencia del paciente y sus relaciones sociales.

Al menos el 60% de todos los pacientes con Alzheimer acaban por vagar y no pueden volver a su punto de partida. No deje puertas y/o ventanas abiertas; evite pedirle sacar la basura o traer el correo solo; retire las llaves del coche si cree que su conducción puede suponer un peligro para él o para los demás.
La comunicación o la falta de ella puede ser un gran desafío. Muchos pacientes tienen dificultad para formular frases completas, otros dejan de hablar por completo. Manténgase atento al lenguaje corporal ya sus expresiones faciales y no se olvide que conoce bien a esta persona.

Si siempre le gustó la música clásica, ponga un CD a tocar; si es un apasionado de fútbol, encienda la televisión a la altura de un juego; mime el enfermo con cariños y afectos, un fuerte abrazo o sólo su compañía pueden hacer maravillas.

No es el Alzheimer en sí lo que provoca la muerte, sino las infecciones y enfermedades que pueden surgir como consecuencia de ésta. Hay que ser riguroso: establezca y cumpla los horarios de la toma de la medicación y de ir al baño; asegúrese de que el paciente beba mucha agua; si se producen cambios en los hábitos alimenticios o de sueño, vaya al médico; los cambios de comportamiento y de estado de espíritu -como ansiedad, querer estar solo o tristeza- también deben ser vigilados.

Mantener la mente y el cuerpo activos es fundamental. Tareas de reducida dificultad, como coger o doblar la ropa, mantienen a las personas ocupadas, sin frustrar o aburrir. Hay muchas actividades que pueden y deben realizarse con un enfermo de Alzheimer, hasta para estimular los sentidos: bailar, cantar, jardinería, pintar, caminar, convivir con niños, cocinar, hacer la manicura o tratar su cabello, son sólo algunos ejemplos.

Puede surgir el momento en que los cuidados que el paciente necesita ya no puedan ser administrados en casa. Cuando sea así, busque un hogar o casa de reposo con experiencia en el tratamiento de pacientes con Alzheimer.

Fuente: Cuidamos


La OMS advierte que para el 2050 se triplicará la cifra de personas que padecen demencia
Con el objetivo de concienciar a la población sobre el creciente problema de salud publica que supone la demencia, la Organización Mundial de la Salud ha editado una infografía en la que se advierte que unos 50 millones de personas que padecen demencia en el mundo, y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos, y la previsión es que para el año 2050 la cifra actual se triplique.
De hecho, la demencia supone ya una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en todo el mundo. La Enfermedad de Alzheimer la forma más extendida de demencia (entre el 60% y 70% de los casos), y su impacto tanto en los cuidadores, como en la familia y la sociedad puede afectar a la esfera física, psicológica, social y económica.
Más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal, la OMS recalca que la demencia se caracteriza por el deterioro de la función cognitiva que afecta, entre otras funciones, a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje o el juicio. 
La OMS también advierte en esta infografía que el deterioro de la función cognitiva suele ir precedido o acompañado por un deterioro del control emocional, del comportamiento social o de la motivación.
Y pese a todo ello, en la sociedad en general falta concienciación y comprensión hacia las personas que sufren demencia, que pueden llegar a ser víctimas estigmatización, lo que representa un obstáculo añadido para que acudan a los servicios de diagnóstico y atención.
Ante este panorama desde la OMS se establecen siete líneas de actuación y metas:
– La demencia como prioridad de salud pública

– Sensibilización y adaptación a la demencia

– Reducción del riesgo de demencia

– Diagnóstico, tratamiento, atención y apoyo de la demencia

– Apoyo a los cuidadores de las personas con demencia

– Sistemas de información sobre la demencia

– Investigación e innovación sobre la demencia
Por su parte, desde la ONU se advierte que cerca de 700 millones de personas en el planeta tienen ahora más de 60 años, y se prevé que este colectivo llegue a los 2.000 millones en 2050, lo que supone una de cada cinco, más de un 20% de la población mundial. 
Y es que la composición de la población mundial ha cambiado “de manera espectacular” en los últimos decenios, indica la ONU en un reciente estudio, debido fundamentalmente a que la esperanza de vida en todo el mundo ha aumentado de los 46 años de 1950 a los 68 años de 2010, y está previsto que aumente hasta los 81 años a finales de este siglo.
Fuente: Geriatricarea 

Si alguna vez…..

Si alguna vez me pierdo en el oscuro mundo de la memoria, cógeme la mano y guíame, como el niño necesita la mano amiga del adulto, para encontrar aquello que desconoce y necesita.

Si alguna vez me pierdo en el desconocido pais de la memoria, ten paciencia, no te enfades conmigo, piensa que no es que quiera molestar, es simplemente, que no recuerdo todo aquello que antes me era tan familiar y cotidiano.

Si alguna vez me pierdo en el lejano desierto de la memoria y dejo de ser aquella que tú conoces; si digo o hago cosas que incluso hacen reir, rie, ya sabes que siempre me ha gustado ver y sentir risas a mi alrededor. Pero por favor, no te rías de mi persona, eso si que, estoy segura,  me dolería y me haría daño.

Si alguna vez me pierdo en el laberinto sin salida de la memoria, no te sientas culpable de no poder estar a mi lado, pero cuando estés, que estés de verdad; tráeme aquellos dulces que tanto me gustaban, ponme la música que tanto escuchaba, y muéstrame fotografías o explícame episodios de mi vida, cuando yo todavía podía escoger el sentido de mis pasos.

Si alguna vez me pierdo en el incierto mundo de la memoria, no me preguntes quien soy, como me llamo o quien eres tú, no me pidas nombres y fechas, ni me preguntes qué he hecho o qué he comido, no me hagas recordar que ya no tengo memoria y que estoy perdida por senderos borrosos donde no hay ni hoy ni mañana, y donde el ayer es nada más un rompecabezas desordenado.

Si alguna vez me pierdo en el traidor mar de la memoria, procura que, en el naufragio, no me falte nada de aquello que necesito y ya no puedo pedir; si tengo frío abrígame, y si tengo calor refréscame, si tengo sed ,dame agua y si tengo hambre, dame de comer. Y si en el trayecto que me queda, ya no queda más que dolor, no permitas que el viaje se alargue más de lo necesario, pues ya sabes que hay puertos en los que no querría atracar.

Si alguna vez me pierdo en el tenebroso bosque de la memoria, sácame a pasear por el mundo claro donde tú, todavía caminas: enséñame los primeros brotes que anuncian la primavera, llévame a contemplar los colores rojizos del sol cuando se pone, muéstrame las flores de todos los colores de tu jardín y los prados teñidos de rojo de las amapolas, guíame a oir a los pájaros del bosque en la aurora y a escuchar el canto de las ranas un atardecer de Abril.

Y cuando yo no pueda acompañarte, déjame seguir compartiendo contigo todo aquello que nos gustaba: recuérdame la belleza de los árboles del bosque un día claro de Octubre y como danzan las hojas amarillas y rojas al viento de Otoño, cuéntame cuando las montañas de alrededor se han cubierto de nieve, y cuando los prados se han vestido de blanco por la escarcha, explícame como son de rojas las rosas de tu rosal y por favor, tráeme una, me gusta tanto su olor!

Si alguna vez me pierdo en el jardín salvaje de la memoria, piensa que yo, en mi largo viaje, también he caminado descalza por prados de hierba y margaritas y he dormido bajo el cielo estrellado una noche de luna llena. Recuerda que me he bañado en aguas cristalinas de mares lejanos y que he sentido el calor del sol secando las gotas de agua de mi cuerpo. Pero sobre todo no olvides, que he conocido la inmensidad del amor y la amistad y he sentido mi corazón estremecerse al ver los ojos de mi amado.

Y si alguna vez me pierdo en el oscuro mundo de la memoria, perdóname si he dicho o hecho algo que te ha ofendido, recuérdame tal como era, qué pensaba y cómo amaba. Has de saber que en mi paso por la vida, he conocido la tristeza y el dolor, pero también la felicidad, la alegría y la belleza, y piensa que a pesar de todo he gozado de mi vida y este absurdo mal sueño, es nada más un desafortunado obstáculo que se ha cruzado en el último sendero de mi viaje.

 

http://www.alzheimeruniversal.eu

#ConcienciaAlzheimer

#ALZtivista

Tip del Cuidador

​Se siente una impotencia el luchar contra el alemán, ladrón de recuerdos… pero cada vez que ves una sonrisa en sus labios, cada vez que te recuerdan y te nombran, cada vez que sabes que con la mirada te abrazan el alma, es cuando sientes y estás seguro que lo que haces vale la pena… 

#PorEllosValeLaPenaLuchar

#ALZtivista

Mitos y realidades del Alzheimer


A través de los años, muchos mitos han surgido alrededor de la enfermedad de Alzheimer, a quién le da y cómo afecta, quién la tiene. Estos mitos, aunados al estigma respecto a la enfermedad, impiden la habilidad para comprenderla y de cómo poder ayudar a la gente.
El Alzheimer es una enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro, que ocurre a menudo en personas mayores a 65, pero afecta también a pacientes de menos edad.

Mito 1: Debido a que alguien en mi familia tiene Alzheimer, yo también la voy a tener.

Realidad: Aunque la genética juega un importante papel en la enfermedad, sólo un 7% de los casos están asociados con los genes que causan la aparición temprana de un Alzheimer de tipo familiar (FAD). La mayoría de los casos son de inicio tardío, llamado Alzheimer esporádico, en el cual los genes también pudieran jugar cierto rol. Una persona que tiene un familiar, padre, madre o hermano o hermana que tiene o tuvo Alzheimer esporádico tiene una probabilidad un poco mayor de riesgo de contraer la enfermedad.

Mito 2: El Alzheimer es una enfermedad sólo de personas mayores

Realidad: A pesar de que la edad es el factor más significativo para tener Alzheimer, la mayoría de los pacientes no desarrollan esta enfermedad al envejecer. Es más, aún con la aparición tardía, se han diagnosticado casos de personas de 50 años con esta enfermedad. Lo que es muy importante señalar es que el Alzheimer no es parte normal del envejecimiento.

Mito 3: Existe una cura para el Alzheimer

Realidad: Hasta el momento no hay cura alguna para la enfermedad, pero hay medicamentos y otros medios que pueden ayudar a aliviar algunos síntomas y mejorar la calidad de vida en algunas personas. La buena noticia es que los investigadores han hecho grandes adelantos y hay un número de medicamentos en períodos de prueba que actúan directamente contra el proceso o avance la enfermedad de Alzheimer.

Mito 4: La pérdida de la memoria significa tener Alzheimer

Realidad: Mucha gente tiene problemas de memoria al momento de envejecer, pero esto no significa por sí mismo que tenga Alzheimer. Cuando la pérdida de la memoria afecta las funciones de la vida diaria y está aparejado con la falta de juicio y razonamiento o cambios en sus habilidades comunicativas, entonces, es mejor consultar al médico para determinar las causas de estos síntomas.
 Mito 5: El aluminio es la causa de la enfermedad de Alzheimer

Realidad: A pesar de numerosas investigaciones realizadas sobre la posibilidad de que haya una relación entre el aluminio y el Alzheimer, no hay ninguna prueba concluyente que certifique este nexo. Esta enfermedad parece desarrollarse cuando efectos de varios factores se combinan, entre ellos la edad, la genética, estilos de vida, factores ambientales y la capacidad natural del cerebro para enfrentarse a ellos.

Mito 6: La enfermedad de Alzheimer se puede prevenir

Realidad: No hay ningún tratamiento que pueda prevenir la enfermedad de Alzheimer. Existe, sin embargo, una evidencia cada vez mayor, que el estilo de vida que se elige y la armonía entre cuerpo y mente puede reducir el riesgo. Estos estilos de elección son: mantenerse físicamente activo; comer alimentos saludables que incluyan fruta, vegetales y pescado; mantener un cerebro en forma, reducir el estrés, controlar la presión sanguínea, azúcar en la sangre, niveles de colesterol; evitar golpes en la cabeza; y mantener una vida social activa.

Mito 7: Las vitaminas, los suplementos y otros agentes estimulantes de la memoria pueden prevenir la enfermedad de Alzheimer

Realidad: Numerosos estudios han sido efectuados para probar la efectividad de productos como la vitamina E, la vitamina B, la vitamina C, el ginkgo biloba, el ácido fólico y el selenio para la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Los resultados son inciertos y hasta el momento no son concluyentes; sin embargo, la investigación en este campo continúa.

Mito 8: Si me diagnostican Alzheimer, esto quiere decir que mi vida se acabó

Realidad: Muchos pacientes con esta enfermedad pueden continuar con una vida activa y significativa. Tienen un sentido de propósito y no sienten que su vida se ha terminado. Un diagnóstico temprano y los medicamentos ayudan. También es muy importante proveer un entorno apropiado, servicios, apoyo y actividades para la gente con esta enfermedad para ayudarles a enriquecer su calidad de vida a lo largo de la enfermedad.

Mito 9: Toda las personas con Alzheimer se tornan violentos y agresivos

Realidad: La enfermedad de Alzheimer afecta a cada persona de manera diferente, y ciertamente no todos se tornan agresivos. Para una persona con la enfermedad de Alzheimer, la pérdida de la memoria y el resultado de la confusión es a menudo algo frustrante e irritante. Aprender más sobre esta enfermedad, adaptando el entorno de la persona y cambiando el modo de comunicarnos con la persona, puede hacer que las respuestas agresivas puedan prevenirse.

Mito 10: Los pacientes con Alzheimer no pueden entender qué es lo que pasa a su alrededor

Realidad: Algunas personas con Alzheimer pueden entender qué es lo que está pasando a su alrededor, otras tienen dificultad para hacerlo. La enfermedad sí afecta la habilidad de la persona para comunicarse y darle un sentido a lo que pasa alrededor de ellos, pero todo esto afecta a cada persona de manera diferente. Cuando nosotros asumimos que una persona no entiende, podemos herir sentimientos de una manera no intencional. El hecho es que una persona con Alzheimer aún sigue siendo la misma persona que antes y necesita ser tratada con dignidad y respeto.