Las siete diferencias entre el Alzheimer y la demencia

Las siete diferencias entre el Alzheimer y la Demencia

Tanto la demencia como el Alzheimer se encuentran dentro de las denominadas dolencias neurológicas, siendo ambas irreversibles y degenerativas, lo que implica que las funciones orgánicas dañadas o perdidas del paciente no puedan regenerarse. Pero no son lo mismo, entre sus diferencias destaca que, en el caso del Alzheimer, degenera hasta provocar la muerte de la persona en la mayoría de los casos, mientras que la demencia no es causa directa de fallecimiento. Pero no es la única distinción, existen más. En concreto, destacamos siete.

El Alzheimer es una de las enfermedades que más preocupan a la sociedad y los científicos. Tanto es así, que en lo últimos años se investigan nuevas técnicas para predecir el Alzheimer, una enfermedad que padecen unas 700.000 personas en España y la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que en 2050 se tripliquen los casos, por lo que el objetivo prioritario es encontrar una cura.

En cuanto a la demencia, es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Aunque afecta principalmente a las personas mayores, la demencia no es consecuencia del envejecimiento. En el mundo hay unos 47 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran 9,9 millones de nuevos casos.

La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero. Tiene un impacto físico, psicológico, social y económico en los cuidadores, las familias y la sociedad.

Aunque sean dolencias diferentes, ambas están relacionadas: el Alzheimer es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.

El último Informe Mundial sobre el Alzheimer destaca que en el mundo hay unos 900 millones de personas con 60 años o más y prevé que entre 2015 y 20150 esta cifra aumente a un ritmo considerable.

ALZHEIMER

– Enfermedad neurodegenerativa.
– Es la causa más frecuente de demencia, según un estudio, el Alzheimer representa aproximadamente el 75% de las demencias.
– Puede ser la causa directa de muerte de una persona. Los pacientes suelen vivir 10 años más.
– En cuanto a los síntomas, el Alzheimer hace que se pierda la capacidad para resolver problemas o tomar decisiones. También provoca agresividad, paranoias o alucinaciones, además de una pérdida en la salud física y en las habilidades motoras.
– La edad, ser mujer y la cuestión hereditaria son los principales factores de riesgo.
– Puede aparecer en edades tempranas.
– No tiene cura.

DEMENCIA

– No es una enfermedad, es un síndrome por un deterioro de las capacidades mentales de la persona.
– Puede ser la consecuencia de otras enfermedades.
– No es causa directa de fallecimiento, por lo que el paciente puede vivir muchos años.
– En los síntomas, la demencia hace que se pierda la memoria a corto plazo y la capacidad de sociabilizar o mantener una conversación, pero la capacidad física se mantiene.
– La edad es uno de los principales factores de padecer este síndrome.
– Aparece en pacientes ancianos que pierden sus facultades mentales progresivamente.
– Podría tratarse al paciente.

Fuente: compromiso.atresmedia

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¿Y si ellos no existieran?

¿Y si ellos no existieran?

Vivimos en sociedad rodeados de otros, necesitamos a los demás para desarrollarnos y esas personas harán que tengamos gran diversidad de experiencias.

Todos somos personas, pero la edad es un factor que hace que varíen nuestras sensaciones dependiendo de si interactuamos con un bebe, un niño, adolescente, adulto o persona mayor.

Los bebés transmiten inocencia, ternura, protección. Los adolescentes inexperiencia, inmadurez y vitalidad.

Los adultos, al haber tanta variabilidad en edad y persona pueden transmitir infinidad de sentimientos, dependiendo del tipo de interacción que se dé con ellos.

Las personas mayores tienen una característica especial. Gracias al estigma en el cual se ve a la persona mayor como una población que tiende al analfabetismo, con ideas rígidas, descarados en ocasiones y con ciertas obsesiones con temas de alimentación, genera que haya gente con ideas o conductas de rechazo hacia el mayor. Pero también hay otras personas que experimentan una gran ternura y empatía hacia esta población.

¿Qué ocurriría si las personas mayores no existieran? ¿Qué es aquello que aportan para que les haga una población necesaria?

Lo primero que se debe tener en cuenta es que todos llegaremos a ser mayores, pero las personas jóvenes tienen grandes dificultades para imaginarse en esa situación.

Rechazan la idea de serlo porque entienden que será una etapa llena de trabas, enfermedad y baja calidad de vida. Si accedemos a la idea de que las personas mayores no existan estamos aceptando que nuestras vidas se acorten, y eso es algo a lo que nadie está dispuesto. Es posible que en la actualidad se tenga una manera de pensar muy centrada en el lema “carpe diem”, disfrutando el momento, y sin pensar en el mañana.

Este lema, en este contexto, dificulta la promoción del envejecimiento activo. Todo ello nos aleja mucho del concepto que tenemos nosotros mismos como personas en proceso de envejecimiento.

Por otro lado es bien sabido que, cuanta mayor variabilidad se da en cualquier aspecto y ámbito de la vida, mayor riqueza se adquiere de ello. Si como todo tipo de alimentos, mi alimentación será más rica y variada y mi salud se verá fortalecida; si estudio o me formo sobre varias materias mi inteligencia y conocimiento se verá ampliado; si realizo ejercicios físicos que hagan trabajar a todas las partes de mi cuerpo, mi movilidad general será más ágil.

Por lo tanto, cuanta mayor disparidad haya entre las personas que me rodean, y cuantas más relaciones tenga con diferentes tipos de personas, mayores serán mis experiencias y como consecuencia mejores recursos personales adquiriré.

En la variedad está el gusto. Las personas mayores son tan esenciales en nuestra sociedad como cualquier otro grupo de edad. Sólo hay que pararse a pensar qué nos aportan a nivel personal, aprovecharlo y sacarnos el mayor partido.

Tomado de cvirtual

¿Y si ellos no existieran?

¿Y si ellos no existieran?

Vivimos en sociedad rodeados de otros, necesitamos a los demás para desarrollarnos y esas personas harán que tengamos gran diversidad de experiencias.

Todos somos personas, pero la edad es un factor que hace que varíen nuestras sensaciones dependiendo de si interactuamos con un bebe, un niño, adolescente, adulto o persona mayor.

Los bebés transmiten inocencia, ternura, protección. Los adolescentes inexperiencia, inmadurez y vitalidad.

Los adultos, al haber tanta variabilidad en edad y persona pueden transmitir infinidad de sentimientos, dependiendo del tipo de interacción que se dé con ellos.

Las personas mayores tienen una característica especial. Gracias al estigma en el cual se ve a la persona mayor como una población que tiende al analfabetismo, con ideas rígidas, descarados en ocasiones y con ciertas obsesiones con temas de alimentación, genera que haya gente con ideas o conductas de rechazo hacia el mayor. Pero también hay otras personas que experimentan una gran ternura y empatía hacia esta población.

¿Qué ocurriría si las personas mayores no existieran? ¿Qué es aquello que aportan para que les haga una población necesaria?

Lo primero que se debe tener en cuenta es que todos llegaremos a ser mayores, pero las personas jóvenes tienen grandes dificultades para imaginarse en esa situación.

Rechazan la idea de serlo porque entienden que será una etapa llena de trabas, enfermedad y baja calidad de vida. Si accedemos a la idea de que las personas mayores no existan estamos aceptando que nuestras vidas se acorten, y eso es algo a lo que nadie está dispuesto. Es posible que en la actualidad se tenga una manera de pensar muy centrada en el lema “carpe diem”, disfrutando el momento, y sin pensar en el mañana.

Este lema, en este contexto, dificulta la promoción del envejecimiento activo. Todo ello nos aleja mucho del concepto que tenemos nosotros mismos como personas en proceso de envejecimiento.

Por otro lado es bien sabido que, cuanta mayor variabilidad se da en cualquier aspecto y ámbito de la vida, mayor riqueza se adquiere de ello. Si como todo tipo de alimentos, mi alimentación será más rica y variada y mi salud se verá fortalecida; si estudio o me formo sobre varias materias mi inteligencia y conocimiento se verá ampliado; si realizo ejercicios físicos que hagan trabajar a todas las partes de mi cuerpo, mi movilidad general será más ágil.

Por lo tanto, cuanta mayor disparidad haya entre las personas que me rodean, y cuantas más relaciones tenga con diferentes tipos de personas, mayores serán mis experiencias y como consecuencia mejores recursos personales adquiriré.

En la variedad está el gusto. Las personas mayores son tan esenciales en nuestra sociedad como cualquier otro grupo de edad. Sólo hay que pararse a pensar qué nos aportan a nivel personal, aprovecharlo y sacarnos el mayor partido.

Tomado de cvirtual

Guía de comunicación para enfermos de Alzheimer u otras demencias

Guía de comunicación para enfermos de Alzheimer u otras demencias

La alteración de la comunicación es una de las manifestaciones más tempranas de la enfermedad de Alzheimer, después de los problemas relacionados con la memoria.

Se estima que alrededor del 40% de los pacientes en fase leve o moderada de la enfermedad presentan estas alteraciones, mientras que la prevalencia en las fases severas es del 100%

Pautas para facilitar la comunicación con enfermos de Alzheimer y otras demencias:

  1. Buscar temas de actualidad para mantener el contacto con la realidad.
  • Buscar temas de interés que lo motiven.
  • Dar tiempo a que intervengan y para que transmita lo que intenta decir.
  • Pedir su opinión sobre las actividades a realizar (ayuda a mantener el sentido de autonomía, independencia y control de la situación).
  • Ofrecer dos alternativas de respuesta (incluso sólo una)
  • Preguntar, incluso si sólo puede responder si/no (¿te gusta la camisa? ¿tienes hambre?)
  • Utilizar todos los sentidos para ayudar a recordar e iniciar una conversación
  • Mostrar fotos antiguas para recordar memorias remotas y situaciones placenteras.
  • Utilizar la música como medio de expresión de sentimientos y para evocar palabras
  • Potenciar lenguaje automático (poesías, canciones…)
  • Utilizar el juego para comunicarse e interaccionar con los demás
  • Intentar enseñarle visualmente lo que se le quiere decir.
  • Decir las cosas de manera sencilla

Poniendo el foco en la comunicación verbal:

  1. Hablar en forma suave y pausada transmite seguridad.
  • Se debe adecuar el lenguaje a las nuevas y constantes limitaciones que impone la enfermedad.
  • Los comentarios hechos con sentido del humor suelen ser más eficaces que el uso de imperativos.
  • A pesar de que la capacidad de entender y de seguir conversaciones disminuye, es importante incluir al enfermo en conversaciones en las que él pueda participar en alguna medida.
  • Ante preguntas o explicaciones sin sentido se debe evitar la discusión. Es mejor cambiar de tema o seguirle la corriente, pero sin añadir elementos que puedan confundirlo más.

La importancia de la comunicación no verbal y del lenguaje corporal:

  1. Hacer que la comunicación verbal y la no verbal coincidan.
  • La mirada y la expresión facial no deben mostrar preocupación
  • Toma mucha más relevancia la comunicación no verbal.
  • Se debe transmitir a la persona enferma sensación de seguridad.
  • Gesticular poco a poco.
  • No se le debe poner nerviosa ni verbal ni físicamente.
  • La persona afectada por esta enfermedad es extremadamente sensible al interpretar el estado
  • El humor de las personas que le rodean tiene un efecto directo sobre el estado de ánimo del enfermo.
  • Tocar con cariño al enfermo, acariciarlo, es una buena manera de transmitirle seguridad, si lo acostumbró antes.
  • Ponerse siempre delante del enfermo, presentarse y mirarle a los ojos.
  • Acercarse a la persona de frente y lentamente.
  • Tocarles antes de hablar, para que no se asusten
  • Transmitir sentimiento de bienestar y calor.
  • El contacto físico ha de ser amable y suave para mostrar amor y cuidado
  • No utilizar la fuerza, ni gritar
  • Mantener el contacto visual

Adecuando nuestra manera de hablar:

  • Hablar lenta y claramente
  • Utilizar lenguaje sencillo y frases cortas.
  • Usar palabras familiares.
  • Utilizar frases concretas y cortas.
  • Usar un vocabulario sencillo
  • La conversación debe ser simple, pero al nivel de adulto (no tratar como si fuese un niño)
  • No levantar el tono de voz
  • Ser positivos. Hablar en positivo
  • Acompañar el habla con gestos ligeramente exagerados y valiéndose de la expresión facial y otros signos de comunicación no verbal.
  • La comunicación verbal y no verbal debe ser coherente

Cómo facilitar la comprensión:

  • Saber escucharlos, observar las expresiones de la cara y los gestos.
  • Repetir la información utilizando otras palabras
  • No fingir que ha entendido el mensaje si no lo ha hecho, puede producir frustración para ambas partes.
  • Observar la respuesta del paciente al contacto físico (aceptación, más reacios…) y adecuar este contacto según la necesidad de cada persona.
  • Potenciar cualquier otro sistema de comunicación (visual, propioceptivo, con sonidos no verbales…)
  • Asegurarnos que nos ha entendido
  • Hacer referencias continuas sobre la persona o el tema del que se está hablando
  • Tratar de orientarles utilizando nombres de los familiares y tipo de parentesco
  • Hablar de temas o sucesos que puedan recordar, o de cosas simples o cotidianas
  • No saltar de un tema a otro de la conversación
  • Poner atención al tono emocional con que habla.
  • Mantener la calma y ser pacientes

Simplificar las actividades:

  • Dar instrucciones paso a paso.
  • Utilizar instrucciones simples y sencillas: “Vamos a preparar la ensalada”, “Coge un tomate”, “Ahora, coge una zanahoria”…
  • Facilitar que participe de la conversación.
  • Hacer las preguntas de una en una.
  • En situaciones sociales, evitar las conversaciones rápidas en las que varias personas hablan a la vez, o se cambia rápidamente de tema.

Cómo actuar ante preguntas repetitivas:

  • Manteniendo la calma.
  • Con respuestas sencillas.
  • Pidiendo participación del paciente (mira el reloj de la pared…).
  • Utilizando mecanismos de distracción: distraiga a la persona enferma con algo distinto para ver, oír o hacer.
  • Escriba la respuesta a las preguntas más frecuentes. Abrácela y demuéstrele cariño, si es apropiado para la persona.

Por último, pero no menos importante: las actitudes

  • Una escucha activa puede ayudarle a responder de forma positiva.
  • Evitar dar informaciones erróneas o hacer falsas promesas.
  • Ayudar y estimularles a ejercitar las tareas que puedan desempeñar.
  • Respetar las cosas que son importantes para el paciente (higiene personal, no hablar de ellos ante otras personas, respetar sus costumbres, creencias…).
  • Expresar los sentimientos con palabras afectuosas y caricias. Estimularlos y ayudarlos a demostrar su afecto.
  • Tener mucha paciencia. Dejarles tiempo suficiente para actuar y/o rectificar.
  • Ser comprensivos y tolerantes.
  • No reñirlos, no avergonzarlos, no hacer comentarios negativos.
  • Participar con ellos en las actividades, supervisarlos y estimularlos.
  • Durante la realización de AVD, descomponer las actividades complejas en varias sencillas, siguiendo siempre los mismos pasos, en el mismo orden y acompañarlo con instrucciones claras y sencillas.
  • Si no responde a instrucciones: imitación.
  • Evitar discusiones sobre ideas falsas o equivocadas.
  • Ser flexibles, adaptarnos a: las necesidades y el ritmo del paciente, los cambios de comportamiento y al estado actual del paciente (modificar nuestro forma de comunicarnos en función de la evolución).
  • Escuche y aprenda a reconocer los sentimientos y emociones, más que las palabras.

Fuente: Dependentia

El amor no se olvida

(dedicado a los pacientes de Alzheimer y sus cuidadores)

Tu mente divaga,
No sabes dónde estás.
De repente me miras extrañada
Como si no me recordaras.

Lo que antes te era tan familiar
Hoy se ha convertido,
En un mundo amenazante.
Lo cotidiano se torna en peligro.

Te sientes insegura,
Formulas continuas preguntas;
“¿Dónde estoy, ¿quién eres?”
Y sientes que te asechan las dudas.

Tu mirada profunda,
Se clava en mi mirada,
Con una lágrima en tus ojos,
Me dices; “No recuerdo nada”.

Y te recuerdo quien eres,
Y te digo estás en casa
Y te recuerdo soy tu hija
Y tú mi madre amada.

No te preocupes si olvidas,
Aquí estoy para ser tu memoria
Para traer a la luz tus recuerdos
Para que revivas tu historia.

Y se te olvida que olvidaste,
Te sientes en un abismo
Yo te sostengo fuertemente.
Te digo “aquí estoy contigo”.

Entre las penumbras del olvido
Me sonríes y abrazas,
Y te vuelvo a llenar de besos,
Cuando me besas con nostalgia.

Porque ha de permanecer
Un sentimiento que no se olvida,
Que ni el ladrón de los recuerdos
Puede borrar, aunque insista

Es el Amor que nos tenemos,
El cual será tu mejor recuerdo.
Y ni la crueldad del Alzheimer,
tuvo poder para romperlo

Libre en el cielo de tu enfermedad,
A mi lado vuelves a estar,
Con un amor tan grande
Que ningún ladrón pudo robar

Aunque te hable de forma espiritual
Estás presente y no me olvidas.
Aun desde el cielo eres mi madre,
Y yo en la tierra sigo siendo tu hija.

Ya no tengo que recordarte quien soy,
Ni donde estás ni donde estoy.
Ahora siempre vas conmigo.
La vida en Dios venció a la muerte
Y el Amor venció al olvido.

Teresa Madera

Tomado de: Teresa Madera

Caídas en personas mayores: modo de levantarse e importancia de la prevención

Caídas en personas mayores: modo de levantarse e importancia de la prevención

Las caídas son la forma más frecuente de accidentes en personas mayores. Se estima que, alrededor de un tercio de los ancianos que viven en sus casas y la mitad de los que viven en residencias tienen al menos una caída al año.

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Lesiones importantes

  • De los indiviuos que sufren una caída, entre el cinco y el veinticinco por ciento, es habitual que presenten lesiones relevantes,
  • De entre quienes requieren ingreso hospitalario por tal causa, tan sólo el cincuenta por ciento sobrevive un año después.

De aquí la importancia vital que tienen las caídas en los ancianos y la imperiosa necesidad de incidir en su prevención.

Consecuencias físicas

  • Además de poder llegar a la muerte si la caída es fuerte, las consecuencias físicas de las caídas en personas mayores pueden ser fracturas, lesiones graves de cadera, del radio, húmero y pelvis.
  • Contusiones y heridas que provocan dolor desencadenando una situación de inmovilidad indeseada que se alarga en el tiempo.
  • Lesiones neurológicas. Por hematomas subdurales y contusiones cerebrales.
  • Lesiones asociadas a largas permanencias en el suelo, como hipotermia, que a edades avanzadas ocasiona complicaciones graves.

Consecuencias psicológicas

Se trata del síndrome postcaída, que incluye:

  • miedo a volver a caer
  • pérdida de la autonomía personal
  • pérdida de la autoestima
  • alteración de los hábitos de vida
  • actitudes sobreprotectoras de cuidadores y familiares
  • ansiedad y depresión

Forma de levantarse tras una caída

  • Desde el suelo, intentar darse la vuelta para colocarse boca abajo
  • Adoptar una posición de gateo.
  • Tratar de incorporarse apoyándose en un mueble de base estable y sólida, o con el apoyo de una de las piernas si no hay otro medio.

Fuente: blog de farmacia

Vuela alto mamá Pilar

Hoy 03 de Abril de 2018, a las 7 am en un lugar de España, el Señor ha llamado a su reino a Doña Pilar Oliden M, una verdadera dama, una mujer con múltiples valores como ser humano, como madre, esposa, amiga, que mientras el Ladrón de los recuerdos no la atacó, entregaba gran parte de su tiempo a hacer una hermosa labor social, siempre queriendo ayudar al prójimo. Una vez que el Sr. Alzheimer invadió su espacio, y fue robando uno a uno sus hermosos recuerdos, su hijo Jesús asumió el rol de cuidador, Jesús mejor conocido en las redes sociales como Tj, creador de Alzheimer Universal, heredó ese don de su madre, pues con la creación de Alzheimer Universal ha ayudado por años a infinidad de familias aquejadas de esta terrible enfermedad, donde me incluyo.

Hoy es un día triste para nuestra familia Alzheimer, pues la partida física de mamá Pilar, si “mamá”, porque Tj pasó a ser un hermano, por ende Doña Pilar nuestra madre, madre de miles y miles de cuidadores, y muchos excuidadores a quien Tj ayudó a vivir bajo el mismo techo de este Ladrón de recuerdos, a caminar de la mano de el Alzheimer, e incluso a pesar de ver como destruye a nuestro EA, también a su cuidador, nos mostró una parte bonita, que es la entrega y el amor para cuidar y dar calidad de vida, sin separarnos de nuestra propia vida.

Hoy lloramos tu partida mamá Pilar, pero a su vez celebramos tu viaje al encuentro de tus recuerdos, gracias a ello, podrás unirte de nuevo con tu esposo e hijos, quienes partieron antes para recibirte con amor. Vuela alto, muy alto, hoy el Señor te ha entregado tus alas, esas que te permitirán hacer tu vuelo al encuentro de tu vida eterna. Serás una nueva estrella que iluminará el camino de tu hijo Jesús, pues hoy al retomar tus recuerdos, vuelves a cuidar de el, pero como su ángel guardián.

Hoy Jesús necesita de nosotros, debemos unirnos en oración para darle consuelo y fortaleza a su alma, sé que así será, pues es un GUERRERO. Jesús que que te sirva de consuelo, que entregaste por años a tu madre tu tiempo entero, tus días y noches se unieron, para brindarle cuidados, atención y amor, eres grande, tan grande es tu alma, como el inmenso cielo azul, que hoy extiende su alfombra blanca, esa nube que llevará a tu madre al lado de nuestro Dios Padre. La luna le sonríe, las estrellas iluminan su camino, hoy ella es feliz.Tu NO estás solo hermano querido, mi gran Boss, mi HÉROE, te quiero grande, hoy mi alma saluda tu alma y le envía un cálido abrazo

D.E.P! … LNE!!!

Tomado de: Ladrón de los recuerdos