Los errores más frecuentes cometidos por cuidadores de enfermos de Alzheimer

Los errores más frecuentes cometidos por cuidadores de enfermos de Alzheimer

Como probablemente sepas ya, atender a una persona con Alzheimer es una tarea tan dura como compleja. Además de conocer al afectado o afectada y manejar información sobre el proceso que está atravesando, son imprescindibles grandes dosis de esfuerzo, paciencia, constancia, capacidad de comprensión… En resumen: necesitaremos lo mejor de nosotros mismos en todos los sentidos. Pero incluso poniendo el máximo de nuestra parte, es casi inevitable cometer errores.

Entre los más comunes están los relacionados con la comunicación. Es obvio que, con frecuencia, resulta difícil tanto comprender lo que siente el enfermo como tener la certeza de que él nos ha entendido. Por eso en ocasiones, a menudo sin pretenderlo, intentamos demostrarles que tenemos razón y que ellos están equivocados a través de razonamientos lógicos, como si fuésemos a encender una luz en sus mentes que súbitamente les hiciese ser conscientes de la realidad que les rodea. Lo único que conseguiremos con esta clase de comportamiento es incrementar su estado de confusión y, lo que es peor, provocar que adopten una actitud defensiva.

Es importante aprender a no utilizar un lenguaje negativo: “no hagas eso”, “no digas eso”, “no tienes razón”, “no es cierto” y fórmulas similares son expresiones a evitar en la mayor parte de los casos. Tampoco debemos ‘forzar’ su memoria, por ejemplo con relatos sobre lo que ‘realmente sucedió’ cuando evoquen eventos pasados y percibamos distorsión en el relato.

Pero entonces… ¿qué hacemos? 

Una de las claves es aprender a comunicarnos más con emociones que con palabras, tanto a la hora de recibir como a la de emitir. Interpretemos el estado de ánimo de la persona que tenemos enfrente más allá de la literalidad de su discurso, busquemos maneras de hacerle sentir bien en lugar de preocuparnos por aclararle nuestra verdad o sus errores. Una forma de conseguir esto es llevar la conversación hacia temas positivos y agradables. También podemos darles muestras sencillas de cariño: en determinado momento, un abrazo o una caricia puede cambiar la irritación por bienestar.

El otro error más habitual es que el cuidador se olvide de sí mismo. Es fundamental mantener la motivación y la autoestima lo más altas posible, encontrar el tiempo y la forma de sentirnos bien a pesar de las dificultades. Recuerda siempre que si tú te dejas ir, habrá dos problemas donde antes había sólo uno. Estas son algunas claves que pueden resultarte de ayuda:

Ni dejar de informarnos, ni empacharnos de datos. Cuando el cuidador tiene vínculos emocionales con el enfermo, es normal que busque información sobre lo que le está pasando. Pero escuchar todo lo que nos dicen, leer todo lo que cae en nuestras manos, puede conducir a un estado de pánico poco justificado. Se trata de encontrar un equilibrio.

Confía en lo que haces. De lo contrario, tu esfuerzo perderá todo el sentido.

No te culpes. No pierdas de vista qué estás haciendo, por qué lo haces y, sobre todo, hasta dónde puedes llegar. No esperes de ti mismo milagros: sólo obtendrás frustraciones.

Aceptar no significa tirar la toalla. Debemos estar preparados para los momentos más duros de la enfermedad y asumir que hay cosas que no podemos revertir. Eso no significa rendirse, ni muchísimo menos.

Guarda tiempo de calidad para ti. Aunque sean diez minutos al día, necesitas reponer con regularidad tu depósito de ánimo. Por mucho que las cosas se tuerzan, no dejes nunca de hacerlo.

¿Qué has aprendido tú? ¿Cuál es tu experiencia personal?.

http://blog.fundacionmontemadrid.es/accion-social/los-errores-mas-frecuentes-cometidos-por-cuidadores-de-enfermos-de-alzheimer/

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5 HÁBITOS QUE PUEDES ADQUIRIR PARA EVITAR SUFRIR MAL DE ALZHEIMER EN EL FUTURO 

5 HÁBITOS QUE PUEDES ADQUIRIR PARA EVITAR SUFRIR MAL DE ALZHEIMER EN EL FUTURO
Esta enfermedad cada día se apodera de mayor cantidad de población, generalmente sobre los 65 años.
Desde no recordar en dónde dejaste las llaves hasta olvidar incluso tu propio nombre, el Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso central que arrasa con el afectado hasta olvidar todo sobre sí. A pesar de su gravedad, existen hábitos que pueden ayudarte a prevenir este mal.

Esta enfermedad cada día se apodera de mayor cantidad de población, generalmente sobre los 65 años, estimando incluso para Chile aumentar en un 200% los casos posicionándolo como uno con los mayores índices de América Latina.

Entonces, ¿qué medidas se pueden tomar para no padecerlo?, según datos entregados por la Sociedad Española de Neurología al diario online elmundo.es, existen 5 hábitos fundamentales que te ayudarán a prevenir el “desconocido” origen de esta enfermedad en tu cerebro antes que sea demasiado tarde.

1. Cuida tu corazón: no fumes

Los daños producidos por el humo del cigarrillo en el cuerpo son bastantes. De allí provienen enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el colesterol. Al respecto, David Pérez, jefe de Neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla, reitera que “hay que poner toda nuestra atención para modificar estos factores a lo largo de los años”.

En tanto, destacando como uno de los factores de riesgo sobre los que hay más evidencia, puesto que el estilo de vida tiene una relación directa, Pedro Cano, responsable del Programa de Atención a Demencia en Sanitas, explica que hay que tener mucho cuidado con el tabaco, ya que el riesgo de demencia es un 45% más alto entre las personas fumadoras.

2. No te quedes sentado todo el día

Tampoco significa que salgas a trotar cada mañana (aunque eso sería lo ideal), pero “camina al menos una media hora al día” recomienda Cano, puesto que “está demostrado que mantenerse activo físicamente reduce la frecuencia de demencias en general y de Alzheimer en particular.

Mantener tu cuerpo activo, idealmente haciendo algún deporte, ayudará a mantener el cerebro ocupado en enviar funciones a cada extremidad.

3. ¡Come frutas!

Si bien no hay muchos estudios sobre la relación directa de los alimentos con el Alzheimer, se han atribuido propiedades protectoras contra la demencia a alimentos como las manzanas, las fresas, la zanahorias, los cítricos, el brócoli, la calabaza, las uvas, los tomates, el pescado y las legumbres.

4. Ejercita tu cerebro: lee

“Quienes han estimulado más su mente tienen menos posibilidades de presentar demencia, y si la tuvieran, ésta aparecería más tarde”, afirma Pérez, “una buena actividad mental está relacionada con una menor disminución del hipocampo, una parte del cerebro fundamental para la memoria que suele ser la primera en verse afectada por la enfermedad de Alzheimer”.

Al respecto se recomienda aprender; ya sea algún idioma o tocar un instrumento, leer habitualmente. Si no, también puedes hacer sudokus y crucigramas. “Es importante concienciar a la gente de que no sólo hay que mantener el cuerpo sano, sino también la mente”, explica Luis García, psicólogo de la Fundación Alzheimer.

5. No te conviertas en un ermitaño, ¡relaciónate!

Los expertos recomiendan mantener constantes relaciones sociales, desde hablar con el cartero a conversar una larga tarde con los tuyos. “Socializar implica muchas cosas: desplazarte a un lugar, conversar con otras personas, escuchar lo que dicen, dar argumentos en un sentido o en otro… con todo esto, sin darte cuenta, mantienes tu mente activa y alerta”, explica Cano señalando como lo más sano “tener una vida social intensa”.

Fuente: lagranepoca.com

Alztivista Alzheimer 

El estrés del cuidador de Alzheimer 

El estrés del cuidador de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer no solamente afecta al enfermo sino a toda la familia. La peor carga la lleva usted, el cuidador. El estrés personal y emocional de cuidar a una persona con EA es enorme y Ud. debe planear la manera de manejar la enfermedad en el futuro. El comprender sus propias emociones le ayudará a manejar satisfactoriamente los problemas de la persona y los suyos.

Algunas de las emociones que puede experimentar son: pena, culpa, enojo, vergüenza, soledad y posiblemente otros.

Pena

Esta es una respuesta natural para alguien que haya experimentado una pérdida. Por causa de la EA puede sentir que ha perdido un compañero, un amigo, o uno de los padres y muy a menudo lamentarse por lo que fue esa persona. Justo cuando usted se adapta, Ia persona vuelve a cambiar de nuevo. Puede ser devastador cuando la persona no lo reconoce más. Muchos cuidadores han encontrado que la integración en grupos de autoayuda de Alzheimer es la mejor manera de poder continuar.

Culpa

Es muy común sentirse culpable por sentirse incómodo por el comportamiento de la persona, por enojarse con ella, o por sentir que ya no puede continuar y está pensando en un internamiento. También puede sentirse bien porque cuando el paciente estaba bien no había una buena relación. Puede ser útil hablar con otros cuidadores y amigos sobre estos sentimientos.

Enojo

Su enojo puede estar combinado. Puede estar dirigido a Ia persona, a usted, al médico o a la situación, dependiendo de las circunstancias. Es importante distinguir entre su enojo por el comportamiento de la persona, producto de su enfermedad, y su enojo con la persona. Puede ayudarle el buscar consejos con amigos, familia y grupos de apoyo. A veces, la gente se siente tan enojada que está a punto de lastimar a la persona que está cuidando. Si éste es su sentimiento, debe buscar ayuda profesional.

Puede tener a su cargo varias responsabilidades como pagar cuentas, arreglo de la casa o cocinar. Esta suma de responsabilidades puede resultarle muy estresante. Puede ser útil que lo hable o comparta con otros miembros de la familia o un profesional.

Vergüenza

Usted puede sentir vergüenza cuando la persona tiene un comportamiento inapropiado en público. Su incomodidad puede desaparecer cuando comparta sus sentimientos con otros cuidadores que están pasando por las mismas situaciones. También ayuda el dar explicaciones sobre la enfermedad a amigos y vecinos para que puedan comprender mejor los comportamientos de la persona.

Soledad

Muchos cuidadores terminan apartándose de la sociedad y se limitan a estar con Ia persona enferma en sus casas. Ser un cuidador puede resultarle solitario, puede haber además han perdido la relación “de antes” con la persona que sufre el mal y también es posible haber perdido otros contactos sociales debido a las exigencias de su tarea. La soledad dificulta el sobrellevar los problemas. Es importante mantener las amistades y contactos sociales. Ubique un grupo de soporte y asista a este.

http://www.alzheimerperu.org/estres-pena-culpa-enojo-cuidador-alzheimer.html#

10 Cosas buenas de ser un Cuidador 

10 Cosas Buenas de Ser un Cuidador

1. Significa mucho para mi ser querido seguir siendo parte importante de nuestra familia.

 

2. Cuidar de nuestro ser querido ha unido a nuestra familia.

 

3. Todavía podemos compartir bromas.

 

4. Todavía podemos compartir sueños y metas.

 

5. Estoy enseñando a mis hijos a cómo cuidar de otras personas

 

6. Al cuidar de mi ser querido, estoy aprendiendo lo importante que es cuidar de mí mismo.

 

7. No siempre nos llevábamos bien. Ahora tenemos la oportunidad para tener una buena relación.

 

8. Ahora realmente aprecio a mis amigos/vecinos/compañeros/hijos que me ayudan. Estoy aprendiendo a recibir igual a lo que doy.

 

9. Mis hijos tienen la oportunidad de conocer bien a sus abuelos.

 

10. Su sonrisa bonita

 

 

¿Qué creen ustedes?

 

 

Gracias a :http://www.cuidatecuidador.com/10cosasbuenascuidador.html

7 trucos aprobados por la ciencia para mantener el cerebro joven 

7 trucos aprobados por la ciencia para mantener el cerebro joven 
¿Te ha sucedido que olvidas algo y un amigo lanza la típica frase de “ya estás viejo”? Bueno, tu amigo no está del todo equivocado, es un hecho comprobado que la perdida de la memoria está directamente relacionada con el envejecimiento.

Sin embargo, según puntualiza Amanda Gardner en una publicación de Time, existen algunas práctica aprobadas por la ciencia que podemos llevar a cabo para mantener nuestro cerebro siempre alerta y retrasar la llegada de algunos problemas relacionados con la edad y la memoria.
7 – Escribe

Estamos de acuerdo en que teclear es mucho más rápido que escribir a mano, pero diversos estudios apuntan a que aprendemos mejor cuando tomamos notas escribiendo a mano. Es más: cuando escribimos empleando letras cursivas – aquella que aprendimos en los viejos cuadernos de caligrafía – el resultado es mucho mejor.

Esto tiene lugar por qué escribir a mano nos obliga a procesar la información que estamos anotando, ayudando en el proceso de consolidación de la memoria. Además, pruebas realizadas con estudiantes indican que aquellos que acostumbran a escribir con letras cursivas resultan mejor en las pruebas de interpretación de texto y cometen menos errores de ortografía.
6 – Baila

Un estudio realizado en un grupo de ancianos reveló que aquellos que bailan entre 3 y 4 veces por semana presentaban una probabilidad de hasta 75% menos de desarrollar demencia cuando se comparaban con los que simplemente no bailan. Según los científicos que ejecutaron la investigación, esto atiende al hecho de que, además de que el baile sea una actividad compleja, se trata de un ejercicio aeróbico que mejora el flujo de sangre hacia el cerebro y, con eso, las conexiones cerebrales.
5 – Haz el aseo en casa

Nos referimos a actividades como lavar los platos, cocinar, limpiar, etc. Según un estudio, la ejecución de este tipo de actividades en el hogar está asociada con un menor riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas. Esto porque dichas tareas son un aporte a las actividades físicas que deberíamos realizar diariamente para mantener el cuerpo y la mente siempre saludables.
Además, el estudio mencionado por el personal de Time reveló que el riesgo de desarrollar Alzheimer en las personas que no hacen ningún tipo de actividad física es dos veces mayor que en las personas que están todo el tiempo buscando qué hacer.
4 – Socializa

Ser partícipe de las actividades sociales, así como pasar tiempo en compañía de amigos y familiares, puede ser una de las mejores formas de mantener el cerebro siempre alerta – especialmente para los ancianos.
Según una investigación realizada por personal de la Universidad de Wisconsin, las personas más viejas con una amplia red de apoyo social mostraron mejores resultados en pruebas que medían la memoria y velocidad del procesamiento mental, indicando que la agilidad mental está relacionada con el desarrollo socia de cada individuo.
3 – Desafía tus límites

Ya sea con actividades físicas o mentales, lo importante siempre es desafiar los propios límites e intentar ir un poco más allá. Así, no basta con estar satisfecho al resolver crucigramas muy sencillos, sino que siempre debes ir aumentando el nivel de dificultad, por ejemplo. Además de esto, no seas conformista y camines 5 kilómetros, pero empieza anhelando correr esa distancia. Y cuando lo logres, corre 7, 10 y así sucesivamente. Lo importante es que siempre retes tus propios límites.
2 – Descansa

Pese a la necesidad de mantener la mente y el cuerpo siempre activos y al límite, no podemos olvidar que también se hace necesarios recargar energías. En este sentido, varios estudios apuntan que dormir entre 7 u 8 horas por noche puede ayudar a prolongarnos la vida, así es también que los problemas relacionados con la falta de sueño –– como la apnea y el insomnio – parecen relacionarse con el deterioro cognitivo.
Además de la importancia de dormir bien durante la noche, un estudio llevado a cabo por investigadores alemanes indica que tomar siestas – incluso si es apenas durante algunos minutos – durante el día puede tener un impacto positivo en la memoria.
1 – Juega

Un estudio llevado a cabo por investigadores franceses durante 20 años, concluyó que las personas que disfrutan el juego – como el ajedrez, el bingo, las damas, el Monopoly, etc. – presentan una probabilidad 15% menor de desarrollar demencia que aquellas personas a las que no les gusta jugar nada. Según los científicos, estas actividades pueden ayudar a crear una especie de “reserva” cognitiva que podría emplearse para retardar el surgimiento de problemas a medida que envejecemos.

Aparte, ya que estamos hablando de este tema, la idea también es válida para los rompecabezas y los juegos de video que desafían la capacidad mental de los jugadores. En una investigación realizada por científicos de la Universidad Estatal de la Florida, las personas que jugaban Portal 2 presentaron un mejor desempeño en la solución de problemas y en pruebas de persistencia, y demostraron tener una mejor conciencia espacial que aquellas personas que no jugaban.
Fuente: El Ciudadano 

Consejos para ir de vacaciones con un enfermo de Alzheimer.

La llegada del verano genera inquietud a aquellas personas que conviven con un enfermo de alzhéimer y se encargan de sus cuidados. ¿Podemos irnos de vacaciones? ¿Cuál es el mejor destino? ¿Lo desestabilizaremos? ¿Cómo afrontamos el viaje? ¿Qué necesitará? Los expertos aseguran que lo «ideal» es que el enfermo de alzheimer mantenga siempre la misma rutina, en el mismo entorno. En invierno y en verano. 

Sin embargo, la dureza de la enfermedad, sobre todo para quien se encarga a diario del paciente, obliga al cuidador a «tomar aire, a desconectar y a disfrutar de unos días de vacaciones» para poder afrontar la rutina del año desde otra perspectiva. 

Las vacaciones no deben estar reñidas con el cuidado de un paciente de alzhéimer que puede viajar y disfrutar también de otro entorno diferente siempre que, eso sí, se tengan en cuenta una serie de recomendaciones. Levante-EMV enumera los principales consejos que recomiendan los expertos de la mano de Emili Marmaneu, presidente de la Federación Valenciana de Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzhéimer (Fevafa), entidad que engloba a treinta y dos asociaciones de la Comunitat Valenciana. 

«Es cierto que lo mejor para un enfermo de alzheimer es no salir de su entorno, de su rutina. Pero todos necesitamos vacaciones y si se tienen en cuenta una serie de recomendaciones no tiene por qué haber problemas. Eso sí, si el destino es un lugar conocido para ellos (la casa del pueblo, por ejemplo), mejor. Sin embargo, si el pueblo se encuentra a 800 kilómetros, tal vez sea mejor evitarlo», explica. 

Para el viaje, «mejor en vehículo propio que en autobús o tren; es positivo hacerle partícipe de los preparativos y mantener un poco la rutina (levantarse a la misma hora, desayunar…); y hay que tener en cuenta que es mejor no mostrar prisas ni acelerar su ritmo. Eso sí, si el destino está my lejos o implica un viaje en avión es mejor dejar al familiar en una residencia y explicarle, tantas veces como sea necesario, que solo se quedará unos días porque está de vacaciones». Una vez en el destino, «es mejor ponerse en contacto con una asociación de familiares cercana, usar un método de identificación por si se desorienta y compartir los cuidados del enfermo con otros familiares».

La pregunta se repite todos los veranos en aquellas familias que conviven con un enfermo de alzhéimer. ¿Dónde nos vamos de vacaciones? ¿Será perjudicial? La Federación Valenciana de Asociaciones de Familiares de enfermos de Alzhéimer (Fevafa) detalla una guía con consejos prácticos a tener en cuenta:

Claves a tener en cuenta antes y después del viaje

En coche propio

El viaje, en vehículo particular para realizar las paradas necesarias en sitios sin excesivo bullicio.

Evitar grandes distancias

Un destino conocido para el enfermo (como la casa del pueblo) es lo ideal, aunque si ésta se encuentra a 800 kilómetros no, ya que no se recomiendan largas distancias.

Partícipe de los preparativos

Se recomienda hacer un ejercicio de reminiscencia y recordar cómo ellos preparaban las vacaciones, por ejemplo.

Información a la familia

Quien vaya a estar en contacto con el paciente debe saber las particularidades de la enfermedad.

Métodos de identificación

Con una pulsera o un colgante con su nombre y teléfono del cuidador.

Objeto personal

Puede ser alguna foto, ropa que le guste o una foto a la que esté habituado y se pueda trasladar, para que le de seguridad.

Contacta con asociación de familiares

Las entidades abren en verano y pueden dar consejos o ayudar a resolver situaciones difíciles.

Rutina

Hacer siempre lo mismo, también en verano y mantener la rutina de desayuno, paseo, piscina… (por ejemplo)

Hidratación

Debe seguir una dieta equilibrada y con suficiente líquido para evitar la deshidratación.

Estimulación y cariño

Realizar actividad física y estimular al paciente. Hay que dedicarle tiempo y compartir los cuidados.

Fuente:

http://www.afabaix.org/es/content/consejos-para-ir-de-vacaciones-con-un-enfermo-de-alzheimer?utm_content=bufferb5162&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer