Diez peticiones de un enfermo de Alzheimer 

​DIEZ PETICIONES DE UN ENFERMO DE ALZHEIMER

☞ SE PACIENTE CONMIGO. Soy víctima de una enfermedad cerebral.

☞ HÁBLAME. Incluso aunque no siempre pueda contestarte.

☞ SE AMABLE CONMIGO. Cada día mi vida es una lucha desesperada.

☞ TEN EN CUENTA MIS SENTIMIENTOS. Están todavía muy vivos en mi interior.

☞ TRÁTAME CON DIGNIDAD Y RESPETO, como yo te trataría a ti.

☞ RECUÉRDAME MI PASADO. Una vez fui una persona sana y activa.

☞ RECUÉRDAME MI PRESENTE, ya que todavía estoy vivo.

☞ RECUÉRDAME MI FUTURO, aunque pienses que es muy sombrío.

☞ REZA POR MI, ya que permaneceré en tu pensamiento eternamente.

☞ QUIÉREME, y los regalos de amor que me des serán una bendición para siempre.

#Alzheimer #NoMeOlvides #Recuérdame #SoyCuidador #EllosOlvidanNoLoHagasTú  #PorEllosValeLaPenaLuchar

El estrés del cuidador de Alzheimer 

El estrés del cuidador de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer no solamente afecta al enfermo sino a toda la familia. La peor carga la lleva usted, el cuidador. El estrés personal y emocional de cuidar a una persona con EA es enorme y Ud. debe planear la manera de manejar la enfermedad en el futuro. El comprender sus propias emociones le ayudará a manejar satisfactoriamente los problemas de la persona y los suyos.

Algunas de las emociones que puede experimentar son: pena, culpa, enojo, vergüenza, soledad y posiblemente otros.

Pena

Esta es una respuesta natural para alguien que haya experimentado una pérdida. Por causa de la EA puede sentir que ha perdido un compañero, un amigo, o uno de los padres y muy a menudo lamentarse por lo que fue esa persona. Justo cuando usted se adapta, Ia persona vuelve a cambiar de nuevo. Puede ser devastador cuando la persona no lo reconoce más. Muchos cuidadores han encontrado que la integración en grupos de autoayuda de Alzheimer es la mejor manera de poder continuar.

Culpa

Es muy común sentirse culpable por sentirse incómodo por el comportamiento de la persona, por enojarse con ella, o por sentir que ya no puede continuar y está pensando en un internamiento. También puede sentirse bien porque cuando el paciente estaba bien no había una buena relación. Puede ser útil hablar con otros cuidadores y amigos sobre estos sentimientos.

Enojo

Su enojo puede estar combinado. Puede estar dirigido a Ia persona, a usted, al médico o a la situación, dependiendo de las circunstancias. Es importante distinguir entre su enojo por el comportamiento de la persona, producto de su enfermedad, y su enojo con la persona. Puede ayudarle el buscar consejos con amigos, familia y grupos de apoyo. A veces, la gente se siente tan enojada que está a punto de lastimar a la persona que está cuidando. Si éste es su sentimiento, debe buscar ayuda profesional.

Puede tener a su cargo varias responsabilidades como pagar cuentas, arreglo de la casa o cocinar. Esta suma de responsabilidades puede resultarle muy estresante. Puede ser útil que lo hable o comparta con otros miembros de la familia o un profesional.

Vergüenza

Usted puede sentir vergüenza cuando la persona tiene un comportamiento inapropiado en público. Su incomodidad puede desaparecer cuando comparta sus sentimientos con otros cuidadores que están pasando por las mismas situaciones. También ayuda el dar explicaciones sobre la enfermedad a amigos y vecinos para que puedan comprender mejor los comportamientos de la persona.

Soledad

Muchos cuidadores terminan apartándose de la sociedad y se limitan a estar con Ia persona enferma en sus casas. Ser un cuidador puede resultarle solitario, puede haber además han perdido la relación “de antes” con la persona que sufre el mal y también es posible haber perdido otros contactos sociales debido a las exigencias de su tarea. La soledad dificulta el sobrellevar los problemas. Es importante mantener las amistades y contactos sociales. Ubique un grupo de soporte y asista a este.

http://www.alzheimerperu.org/estres-pena-culpa-enojo-cuidador-alzheimer.html#

Diez mandamientos para una vejez feliz 

Diez mandamientos para una vejez feliz 

1. Cuidarás tu presentación todos los días. Vístete bien, arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida!.
2. No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. Nada de jugar al enclaustrado/a o al preso voluntario/a. Saldrás a la calle y al campo de paseo. El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece.
3. Amarás al ejercicio físico como a ti mismo/a. Un rato de gimnasio, una caminata razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, diligencia.
4. Evitarás actividades y gestos de viejo/a derrumbado/a. La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas.
5. No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Con ello, acabarás por creerte más viejo/a y más enfermo/a de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío. Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. Deja de auto llamarte viejo/a y considerarte enfermo/a.
6. Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé positivo, ten buen humor en las palabras, sé alegre de rostro, amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.
7. Serás útil a ti mismo y a los demás. No eres un parásito ni una rama desgajada voluntariamente del árbol de la vida. Bástate hasta donde sea posible y ayuda. Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio.
8. Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística… Medicinas para todos los males, la bendición del trabajo.
9. Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego que las que anudan dentro del hogar, integrándose a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Luego ensancharás el corazón a los amigos, con tal que los amigos no sean exclusivamente viejos como tú. Huye del bazar antigüedades.
10. No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento. Alégrate de que ser parte del mismo y poder ver muchas cosas lindas y nuevas.

¡No te olvides de reír a menudo para mantener la salud!
Autor desconocido.


ALZtivista

10 Cosas buenas de ser un Cuidador 

10 Cosas Buenas de Ser un Cuidador

1. Significa mucho para mi ser querido seguir siendo parte importante de nuestra familia.

 

2. Cuidar de nuestro ser querido ha unido a nuestra familia.

 

3. Todavía podemos compartir bromas.

 

4. Todavía podemos compartir sueños y metas.

 

5. Estoy enseñando a mis hijos a cómo cuidar de otras personas

 

6. Al cuidar de mi ser querido, estoy aprendiendo lo importante que es cuidar de mí mismo.

 

7. No siempre nos llevábamos bien. Ahora tenemos la oportunidad para tener una buena relación.

 

8. Ahora realmente aprecio a mis amigos/vecinos/compañeros/hijos que me ayudan. Estoy aprendiendo a recibir igual a lo que doy.

 

9. Mis hijos tienen la oportunidad de conocer bien a sus abuelos.

 

10. Su sonrisa bonita

 

 

¿Qué creen ustedes?

 

 

Gracias a :http://www.cuidatecuidador.com/10cosasbuenascuidador.html

Las cinco reglas para evitar úlceras por presión #UPP

Las cinco reglas para evitar úlceras por presión

Ten en cuenta estos puntos para prevenir correctamente la aparición de las úlceras por presión:

  1. Cuidado de la piel revisar, limpiar e hidratar la piel a diario.
  2. Disminuir la presión: estimular la actividad, hacer cambios posturales frecuentes y usar colchones y cojines especiales.
  3. Nutrición: aportar una dieta equilibrada, con abundantes líquidos y proteínas.
  4. Control de la incontinencia: aplicar productos para controlar la humedad y usar ropa de tejidos naturales.
  5. Apoyo sanitario: infórmese con el personal de enfermería y médico de su centro de salud, hospital o residencia.

Es importante detectar zonas rojas, rozaduras, ampollas y pérdida de la piel. Entre todos podemos prevenir la aparición de las úlceras por presión.

ALZtivista

Las siete actitudes positivas del Cuidador 

 

Las siete actitudes positivas del Cuidador 

1. Descanse cada día lo suficiente. Si usted enferma las cosas se pondrán peor.

2. Evite el alcohol para animarse

3. Haga todo lo que pueda para conservar su propia salud. Vaya al médico periódicamente, consúltele lo que le duele, lo que siente, etc. y explíquele su situación personal. Muchas veces el cuidador debe medicarse por prescripción médica, para evitar el insomnio, la angustia o la depresión. También es frecuente la aparición de lesiones musculares, dolores de espalda, cervicales, etc., por el esfuerzo de mover al enfermo, para levantarle, ducharle, etc., que deben de ponerse en conocimiento del médico.

4. No se aísle. A pesar de todo, continúe quedando con los buenos amigos que le quedan, acuda a reuniones sociales. El cuidador necesita tener amigos y también nuevos amigos relacionados con la situación que Vd. está viviendo.

5. Procure mantener alguna de las actividades que siempre le han divertido: ir al cine, pasear, tocar el piano, pintar, hacer punto, hacer crucigramas.

6. La risa, el amor y la alegría son fundamentales para su bienestar y para su vida con el enfermo. Si tiene la suerte de sentirse bien “en medio del temporal”, no se avergüence de ello. Procure buscar personas, cosas, situaciones y actividades que le satisfagan. Una persona serena irradia armonía, y si además se ríe, relajará el ambiente. El enfermo vivirá mejor con su alegría.

7. Procúrese un tiempo semanal para usted. Busque a un familiar, asistente etc., que cuide del enfermo unas horas a la semana para que usted pueda salir y relajarse. Y no olvide tomarse unas vacaciones, al menos anualmente, después de haber descansado verá las cosas con mayor serenidad.

ALZtivista

Consejos para hablar con un enfermo de Alzheimer 

Consejos para hablar con un enfermo de Alzheimer 

COMUNICARSE CON UN ENFERMO DE ALZHEIMER

Las personas que presentan Alzheimer ven disminuida su capacidad de comunicación de forma gradual, pasando de poder comunicarse con normalidad en las primeras etapas de la enfermedad a una comunicación no verbal en las fases finales.

Por lo que las expresiones de cariño, gestos, caricias, besos y miradas adquieren especial relevancia en la comunicación.

Expresar nuestros sentimientos y cariño no implica necesariamente tratar a la persona como un niño pequeño, implica hablar un lenguaje basado en las emociones. 

La comunicación va más allá de las palabras. Te doy algunos consejos para comunicarte con una persona con Alzheimer:

– Al acercarte, preséntate siempre. Dile tu nombre y quién eres.

– Colócate delante de él y mírale a los ojos aunque no te mire.

– Cuando te comuniques con él, la estancia debe estar iluminada y no debería haber ruido ni distracciones. Mejor apaga la televisión o la radio.

– Cógele la mano, acaríciale.

– Sonríe y mira a sus ojos.

– Mirar es la mejor manera de demostrar que estamos atentos y que intentamos comunicarnos.

– Habla despacio, vocalizando palabra a palabra. Usa un tono amable y tranquilo.

– Aprende a decir las cosas de manera sencilla, usa palabras cortas.

– Inclúyele en las conversaciones familiares, en la medida de lo posible.

– Lo que le dices y tus gestos deben coincidir. El lenguaje no verbal debe ser coherente.

– Si le dices que haga algo debes esperar a que lo haga para pedirle otra cosa. Las acciones, una a una.

– Evita hacerle preguntas que impliquen recordar, como “¿dónde has dejado las gafas?”

– Mantén la calma y ten paciencia, repite las veces que sean necesarias.

– No le riñas ni le castigues, no levantes el tono de voz. No le des órdenes.

– Acércale objetos con un valor sentimental especial para él o ella.

– Apóyate en las imágenes para que encuentre los objetos de los que no recuerda su nombre.

– Intenta comunicar a través de las emociones y muéstrales todo el cariño que seas capaz.

Cada vida, cada historia, cada mirada, cada tacto te enseña que existe una forma de comunicar que trasciende a la palabra.

Cuando te quedas sin palabras, cuando ya no hay consuelo, siempre queda una mirada. Franca, sincera, humana.

Mirando a los ojos de las personas que he cuidado he aprendido el valor de la vida. Y también he aprendido que pasa en un suspiro, sin darte cuenta.

Y que solo quedan esas miradas. Tan solo queda eso. Y los abrazos.

Mírame a los ojos, estoy aquí… Diferénciate



ALZtivista