IDEAS DELIRANTES EN LOS PACIENTES CON ALZHEIMER. 

IDEAS DELIRANTES EN LOS PACIENTES CON ALZHEIMER. 
-QUIERO IRME A CASA… 

-QUIERO VER A MI MAMÁ…
Las ideas delirantes son ideas equivocadas que la persona enferma percibe como reales.
Si bien en algunas oportunidades pueden ser producto de sus olvidos *se olvidó de que su madre murió, pero al recordarselo lo acepta*
Olvidó donde dejó el dinero y acusa al cuidador de habérselo robado, en otros casos puede no recordar su casa actual, posiblemente porque sólo recuerde su casa de la infancia, e incluso creer que lo tienen secuestrado.
También puede reclamar ver a los seres queridos que han muerto hace tiempo y enojarse cuando se le dice que ya no están, acusando a alguien que no lo deja reunirse con ellos.
En todos estos casos estamos frente a una idea delirante.
Esto es algo que se presenta con frecuencia y,  ciertamente, es bastante doloroso para el cuidador.
Tipos mas frecuentes de IDEAS DELIRANTES.
*Alguien les roba cosas.
*La casa en la que viven no es la de ellos.
*El cónyuge o el cuidador es un impostor.
*Sospechas de infidelidad.
*Quejas por abandono.
*Pensar que quieren envenenarlo.
Las ideas delirantes son frecuentes en el transcurso de la enfermedad.
Sin embargo, si es la primera vez que aparecen, si lo han hecho bruscamente, siempre se debe consultar al medico a la brevedad.
La aparición repentina de las ideas delirantes pueden deberse a alguna causa reversible y tratable – infección, efecto adverso de algún medicamento, etc. –
En este caso, como en la mayoría, pueden recurrir a las estrategias conocidas, distraigan al enfermo y no lo contradigan directamente.
A continuación sugerimos algunas situaciones que pueden servir para afrontar episodios de delirio.
☞ Cuando quiere ver a alguien que ha muerto.

*Si el enfermo no recuerda que sus padres o algún otro familiar querido al que piden ver ha muerto, en el momento en el que ustedes le digan será  como si el enfermo se acabara de enterar de la muerte de esa persona a la que quiere ver.
Es posible que ustedes no se sientan bien ocultando la verdad e inventando excusas como… ya va a venir… ó… está de viaje… que son opciones que muchas veces se usan para evitar enfrentarlos a estas situaciones.
Es un tema muy dificil, por eso siempre hay que tratarlo con mucho cuidado y en cada caso en particular.
Siempre intenten con la distracción, tratando de que no sientan de que lo están evitando.
Recuerden que aún cuando alguna vez hayan decidido decirle que su madre ha muerto hace años, el paciente lo haya entendido y aceptado, esto no significa que no volverá a preguntarlo y ustedes a pasar por la misma situación.
Siempre pueden pueden pedir asesoramiento con el médico o en reuniones de familiares, pero posiblemente la decision final depende de ustedes.
☞ Cuando no reconoce su casa.  

*Puede ser útil mostrarle al enfermo cosas a las que les tenga particular aprecio.  Por ejemplo – Esta es tu casa…, mira, acá esta tu sillón preferido, o tu libro, o tu maquina de coser, etc.
☞ Cuando piensan que le roban.

*Intenten dándole la razon, asumiendo que el objeto esta perdido y ayudándolo a buscarlo. Mientras tanto sigan tratando de distraerlo.
*Averiguen si la persona tiene un escondite favorito.

No le digan que ustedes lo conocen porque será una forma de encontrar cosas que él cree que ha perdido y ustedes saben donde están.
*Tengan repuesto de las cosas principales -llaves, por ejemplo – y si se pierde algo revisen los residuos.
*Contesten suavemente a las acusaciones, no a la defensiva.

Carta de un padre a un hijo 

Carta de un padre a un hijo

Amado hijo:

El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme.

Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos, tenme paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.

Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño para que te durmieras, tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.

Cuando estemos reunidos y sin querer, haga mis necesidades, no te avergüences y comprende que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuantas veces cuando niño te ayude y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.

No me reproches porque no quiera bañarme; no me regañes por ello. Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos que te inventaba para hacerte más agradable tu aseo.

Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona.

Acuérdate que fui yo quien te enseño tantas cosas. Comer, vestirte y como enfrentar la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia.

Cuando en algún momento, mientras conversamos, me llegue a olvidar de que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te impacientes; tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas en ese momento.

Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistas. Sé cuánto puedo y cuando no debo. También comprende que con el tiempo, ya no tengo dientes para morder ni gusto para sentir.

Cuando mis piernas fallen por estar cansadas para andar………dame tu mano tierna para apoyarme como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernitas.

Por último, cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir y solo quiero morir, no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene que ver con tu cariño o cuanto te ame.

Trata de comprender que ya no vivo sino que sobrevivo, y eso no es vivir. Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has debido recorrer.

Piensa entonces que con este paso que me adelanto a dar, estaré construyendo para ti otra ruta en otro tiempo, pero siempre contigo.

No te sientas triste, enojado o impotente por verme así. Dame tu corazón, compréndeme y apóyame como lo hice cuando empezaste a vivir.

De la misma manera como te he acompañado en tu sendero, te ruego me acompañes a terminar el mío.

Dame amor y paciencia, que te devolveré gratitud y sonrisas con el inmenso amor que tengo por ti.

Con amor.

Tu padre.

Alztivista 

¿Cómo explicar a los niños la enfermedad de Alzheimer?

¿Cómo explicar a los niños la enfermedad de Alzheimer?

La mayor parte de los niños tiene una imagen positiva y cariñosa de sus abuelos. Es sorprenderte darse cuenta que muchos niños no perciben a sus abuelos como personas mayores y piensan que estos pueden hacer cualquier actividad, como ellos o sus padres.
En realidad, los niños en nuestra cultura, tienen una imagen negativa del proceso de envejecer y a menudo evitan asociar la idea de vejez con las personas más queridas. Desde muy pequeños tienen un temor instintivo a la idea de la muerte, que los padres y nuestra sociedad asocian con enfermedad y vejez, con la intención de presentarla como un evento lejano e improbable.
Sin embargo, si exponemos al niño a todas las fases de la vida (la enfermedad de un abuelo, la muerte de un conocido mayor), esta experiencia le proporcionará los recursos intelectuales y emotivos para enfrentarse a su propia vida. Es positivo que tengan contacto con personas mayores. Además, la relación de cariño con un abuelo, un pariente o un vecino de edad avanzada, enseña al niño el respecto hacia los mayores si la familia interviene en este sentido.
Hoy en día no es común que abuelos y nietos vivan en la misma casa. Sin embargo, la progresión de la enfermedad de Alzheimer puede llevar a la decisión de acoger el paciente en casa de un hijo/a y a partir de la enfermedad iniciar la convivencia. Así mismo, un niño puede haber presenciado comportamientos desconcertantes en un conocido o un vecino. O haber oído una conversación acerca de una persona con demencia.

En cualquier caso, como padre o educador, es importante que este preparado para contestar a sus preguntas o para empezar la conversación si nota una curiosidad o preocupación que no expresa. Es importante que como adulto, solucione sus dudas sobre la enfermedad y se sienta suficientemente preparado para contestar a sus preguntas.

Naturalmente, la forma de hablar con los niños sobre cualquier tema es diferente dependiendo de la edad del menor.
De los 4 a los 7 años

A esta edad es importante dejar claro al niño que el abuelo o la abuela está enfermo/a y que por esto puede ser que se comporte de manera extraña. No se tiene que permitir al niño asociar la demencia con una manifestación de locura, ya que la inocencia de los niños puede hacer que hagan comentarios que pueden herir a la persona enferma. El respecto hacia las personas tiene que seguir siendo un valor que queremos inculcar en los más pequeños.

Por pequeño que sea su hija/o, puede hablar con ella/él de la pérdida de la memoria, ayudarle a entender cuándo la necesitamos, hacer juegos que le permitan ejercitarla. Puede ayudarle a entender que la memoria es la que nos permite tener recuerdos y que estos los guardamos en el cerebro. Cuando sea un poco mayor, quizás a los 6 años, puede explicarle, de forma muy escueta y gráfica cómo funciona la memoria y que son las neuronas. Puede ayudarle un libro de medicina para niños o un simple dibujo o un libro de cuentos sobre la enfermedad de Alzheimer como los publicados por la Fundación “La Caixa”.

Al tratarse de una enfermedad que afecta, casi esencialmente, a las personas mayores, le será más fácil hablarlo con un niño pequeño, ya que no la puede percibir como una amenaza a su propia vida o a la de sus padres.
De los 8 a los 12 años

Es probable que su hijo a esta edad ya le pregunte con más claridad y sin rodeos acerca de la enfermedad de su abuelo/a o de otra persona mayor que conoce. Si eso ocurre, es aconsejable darle una explicación lo más clara y completa posible, adaptada a su nivel de comprensión. Hacerle entender como la enfermedad afecta a la vida de la familia y, sobre todo, de la persona que cuida de él, es más importante cuanto más cerca vive el paciente y afecta al entorno familiar.

Puede explicarle la función de las neuronas. Existe material didáctico, juegos, que pueden facilitar estas explicaciones y le permitan darse cuenta de las dificultades que tiene el enfermo. Por ejemplo, puede pedir al niño que defina a un animal o cosa sin poder decir el nombre de éste. Mediante este juego puede explicarle que para las personas con Alzheimer es difícil utilizar correctamente las palabras y muchas veces las olvidan. Otro juego puede ser recordar una serie de palabras o números. Se puede empezar por pocas palabras y sencillas de recordar e ir aumentándolas en número y complejidad. Esto hará entender al niño la función de la memoria y el privilegio de tener una mente joven y despierta.

Los pacientes suelen olvidar el nombre y la función de los objetos. Así que una actividad para hacer con los niños es taparle los ojos y hacer que reconozca objetos de uso cotidiano como una sartén, un teléfono, unas llaves.

Si el abuelo vive en casa o lo visitan a menudo, el niño también puede construir unas fichas para designar los objetos de la casa.Recortar fotografias de revistas para hacer pictogramas, para señalar donde esta la cocina, el baño, la habitación del abuelo/a. Puede hacer etiquetas para poner en la nevera con los nombres de todos los alimentos que hay dentro, etiqueta para los muebles, listas de cosas que hacer (apagar el fuego, cerrar la puerta con llave…).

Si abuelo-a y nieto-a tienen una relación muy estrecha, tiene que ser consciente de que el niño sufrirá al ver las pérdidas que quiere: no entenderá por qué el abuelo le ignora, es agresivo o apático y se sentirá decepcionado. El niño sufrirá la “pérdida” de una persona querida, exactamente como los demás familiares y, además, sin tener los recursos intelectuales para enfrentarse a la situación. Es importante hablar con él y dedicar nuestro tiempo a explicarle una y otra vez que el abuelo no ha dejado de quererle, sino que está enfermo.
De 13 a 18 años

En el colegio le habrán hablado ampliamente del cerebro y de algunas enfermedades degenerativas, como es la enfermedad de Alzheimer.

Si ha conseguido inculcar a su hijo el respeto por las personas mayores, tendrá más capacidad para hacer frente al drama de la enfermedad que vive su familia.

La presencia de un paciente que exige tanto tiempo y dedicación puede ser difícil de compatibilizar con la educación de un adolescente. Es importante involucrar al adolescente en los cuidados del abuelo: puede poner las zapatillas y la bata al abuelo, peinarle, ayudarle a hacerse un bocadillo…o simplemente hacerle compañía. Es bueno que le enseñe las fotos de sus amigos y familiares. Las imágenes de ciudades y pueblos importantes para él y le vaya recordando el nombre de éstos. Es importante que la persona enferma no olvide los nombres de sus seres queridos y de su pasado.

Tratar el adolescente como una persona cuya opinión cuenta y su colaboración es valiosa, ayuda a aliviar la inevitable tensión de una familia con un enfermo de Alzheimer. El adolescente puede disminuir la carga del cuidador y puede participar en las decisiones de familia acerca de los cuidados (contratar una ayuda externa, elegir una residencia.

Tanto la ayuda en casa, como actividades de voluntariado con personas mayores ayudan el adolescente a formar su sentido de la responsabilidad, así como fomentan el respecto hacia las personas mayores u otras personas con dependencia.
En resumen:
-Ya desde pequeño es importante que los niños aprendan a tener respeto hacia las personas mayores y los enfermos.
-Puede usar juegos de memoria para explicar la enfermedad del Alzheimer.
-Involucre al niño/a en los cuidados del enfermo: no solamente será una valiosa ayuda para el cuidador principal. Se sentirá más partícipe de las decisiones tomadas en familia y se implicará.
-Si la persona que padece Alzheimer vive en casa o tiene contacto directo con el niño, a éste le será más fácil pero a la vez más duro comprender la enfermedad. Debe ofrecerle apoyo y ayudarle a entender la enfermedad.
-Conteste siempre a las preguntas de su hijo, adaptando la explicación a la edad que tenga
Esta interesante información es de: todomemoria.net 

Y de Alzheimer Universal.org…http://networkedblogs.com/4Yll0

Diez peticiones de un enfermo de Alzheimer 

​DIEZ PETICIONES DE UN ENFERMO DE ALZHEIMER

☞ SE PACIENTE CONMIGO. Soy víctima de una enfermedad cerebral.

☞ HÁBLAME. Incluso aunque no siempre pueda contestarte.

☞ SE AMABLE CONMIGO. Cada día mi vida es una lucha desesperada.

☞ TEN EN CUENTA MIS SENTIMIENTOS. Están todavía muy vivos en mi interior.

☞ TRÁTAME CON DIGNIDAD Y RESPETO, como yo te trataría a ti.

☞ RECUÉRDAME MI PASADO. Una vez fui una persona sana y activa.

☞ RECUÉRDAME MI PRESENTE, ya que todavía estoy vivo.

☞ RECUÉRDAME MI FUTURO, aunque pienses que es muy sombrío.

☞ REZA POR MI, ya que permaneceré en tu pensamiento eternamente.

☞ QUIÉREME, y los regalos de amor que me des serán una bendición para siempre.

#Alzheimer #NoMeOlvides #Recuérdame #SoyCuidador #EllosOlvidanNoLoHagasTú  #PorEllosValeLaPenaLuchar

El estrés del cuidador de Alzheimer 

El estrés del cuidador de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer no solamente afecta al enfermo sino a toda la familia. La peor carga la lleva usted, el cuidador. El estrés personal y emocional de cuidar a una persona con EA es enorme y Ud. debe planear la manera de manejar la enfermedad en el futuro. El comprender sus propias emociones le ayudará a manejar satisfactoriamente los problemas de la persona y los suyos.

Algunas de las emociones que puede experimentar son: pena, culpa, enojo, vergüenza, soledad y posiblemente otros.

Pena

Esta es una respuesta natural para alguien que haya experimentado una pérdida. Por causa de la EA puede sentir que ha perdido un compañero, un amigo, o uno de los padres y muy a menudo lamentarse por lo que fue esa persona. Justo cuando usted se adapta, Ia persona vuelve a cambiar de nuevo. Puede ser devastador cuando la persona no lo reconoce más. Muchos cuidadores han encontrado que la integración en grupos de autoayuda de Alzheimer es la mejor manera de poder continuar.

Culpa

Es muy común sentirse culpable por sentirse incómodo por el comportamiento de la persona, por enojarse con ella, o por sentir que ya no puede continuar y está pensando en un internamiento. También puede sentirse bien porque cuando el paciente estaba bien no había una buena relación. Puede ser útil hablar con otros cuidadores y amigos sobre estos sentimientos.

Enojo

Su enojo puede estar combinado. Puede estar dirigido a Ia persona, a usted, al médico o a la situación, dependiendo de las circunstancias. Es importante distinguir entre su enojo por el comportamiento de la persona, producto de su enfermedad, y su enojo con la persona. Puede ayudarle el buscar consejos con amigos, familia y grupos de apoyo. A veces, la gente se siente tan enojada que está a punto de lastimar a la persona que está cuidando. Si éste es su sentimiento, debe buscar ayuda profesional.

Puede tener a su cargo varias responsabilidades como pagar cuentas, arreglo de la casa o cocinar. Esta suma de responsabilidades puede resultarle muy estresante. Puede ser útil que lo hable o comparta con otros miembros de la familia o un profesional.

Vergüenza

Usted puede sentir vergüenza cuando la persona tiene un comportamiento inapropiado en público. Su incomodidad puede desaparecer cuando comparta sus sentimientos con otros cuidadores que están pasando por las mismas situaciones. También ayuda el dar explicaciones sobre la enfermedad a amigos y vecinos para que puedan comprender mejor los comportamientos de la persona.

Soledad

Muchos cuidadores terminan apartándose de la sociedad y se limitan a estar con Ia persona enferma en sus casas. Ser un cuidador puede resultarle solitario, puede haber además han perdido la relación “de antes” con la persona que sufre el mal y también es posible haber perdido otros contactos sociales debido a las exigencias de su tarea. La soledad dificulta el sobrellevar los problemas. Es importante mantener las amistades y contactos sociales. Ubique un grupo de soporte y asista a este.

http://www.alzheimerperu.org/estres-pena-culpa-enojo-cuidador-alzheimer.html#

Diez mandamientos para una vejez feliz 

Diez mandamientos para una vejez feliz 

1. Cuidarás tu presentación todos los días. Vístete bien, arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida!.
2. No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. Nada de jugar al enclaustrado/a o al preso voluntario/a. Saldrás a la calle y al campo de paseo. El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece.
3. Amarás al ejercicio físico como a ti mismo/a. Un rato de gimnasio, una caminata razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, diligencia.
4. Evitarás actividades y gestos de viejo/a derrumbado/a. La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas.
5. No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Con ello, acabarás por creerte más viejo/a y más enfermo/a de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío. Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. Deja de auto llamarte viejo/a y considerarte enfermo/a.
6. Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé positivo, ten buen humor en las palabras, sé alegre de rostro, amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.
7. Serás útil a ti mismo y a los demás. No eres un parásito ni una rama desgajada voluntariamente del árbol de la vida. Bástate hasta donde sea posible y ayuda. Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio.
8. Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística… Medicinas para todos los males, la bendición del trabajo.
9. Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego que las que anudan dentro del hogar, integrándose a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Luego ensancharás el corazón a los amigos, con tal que los amigos no sean exclusivamente viejos como tú. Huye del bazar antigüedades.
10. No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento. Alégrate de que ser parte del mismo y poder ver muchas cosas lindas y nuevas.

¡No te olvides de reír a menudo para mantener la salud!
Autor desconocido.


ALZtivista

10 Cosas buenas de ser un Cuidador 

10 Cosas Buenas de Ser un Cuidador

1. Significa mucho para mi ser querido seguir siendo parte importante de nuestra familia.

 

2. Cuidar de nuestro ser querido ha unido a nuestra familia.

 

3. Todavía podemos compartir bromas.

 

4. Todavía podemos compartir sueños y metas.

 

5. Estoy enseñando a mis hijos a cómo cuidar de otras personas

 

6. Al cuidar de mi ser querido, estoy aprendiendo lo importante que es cuidar de mí mismo.

 

7. No siempre nos llevábamos bien. Ahora tenemos la oportunidad para tener una buena relación.

 

8. Ahora realmente aprecio a mis amigos/vecinos/compañeros/hijos que me ayudan. Estoy aprendiendo a recibir igual a lo que doy.

 

9. Mis hijos tienen la oportunidad de conocer bien a sus abuelos.

 

10. Su sonrisa bonita

 

 

¿Qué creen ustedes?

 

 

Gracias a :http://www.cuidatecuidador.com/10cosasbuenascuidador.html