Los Seis cuidados a pacientes con alzheimer que padecen de incontinencia urinaria 

El Alzheimer es una de las enfermedades que más afecta a la población adulta mayor, el 8% de la población de personas mayores de 65 años y el 30 % de la población de mayores de 80 años la padece, es también una de las principales causas de la incontinencia urinaria.

Es importante estar informado de este problema,  pues su apoyo será vital para brindarle una buena calidad de vida al paciente. Por ello, Gloria Caycho, obstetra especialista en geriatría de TENA, nos brinda consejos para el cuidado de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer que padecen de incontinencia urinaria. 

1. Creación de hábitos 

El cuidador deberá implementar un horario para ir al baño, que de preferencia sea después de cada comida, al levantarse y antes de acostarse. La idea es crear el hábito en el paciente, pese a que será complicado que pueda recordarlos por sí solo.             

2. Ingesta de líquidos 

Lo recomendable es evitar los líquidos a partir de las 6 de la tarde en adelante, de ese modo se evitarán los escapes. Asimismo, se deben evitar las bebidas diuréticas como el café o el agua de piña, ya que esto aumentará la frecuencia de la micción.              

3. Mantener una higiene adecuada  

Aumentar los cuidados e higiene en la zona genital y lavarla después de cada escape. Se recomienda el uso de toallas húmedas con vitamina E y extracto de Avena que protegen la piel de irritaciones y posibles lesiones. 

4. Usar productos adecuados 

Se deben utilizar absorbentes desde el momento inicial, es decir, desde que aparecen los primeros escapes. El uso de productos adecuados evitaría caídas nocturnas que se producen por levantarse para ir al baño al percibirse húmedos. Se debe elegir un producto según la frecuencia de los escapes de orina. 

5. Uso de ropa adecuada 

Se debe evitar el uso de botones y cierres, utilizar ropa interior holgada y elegir bien la talla de productos como los absorbentes, de esa manera se evitarán los escapes.   

6. No reprender 

El paciente no tiene control del aparato urinario, por ello, micciona de manera involuntaria. Se debe evitar recriminarlos por ello, ya que influirá de manera negativa en su estado de ánimo.


ALZtivista

Mitos y realidades del Alzheimer


A través de los años, muchos mitos han surgido alrededor de la enfermedad de Alzheimer, a quién le da y cómo afecta, quién la tiene. Estos mitos, aunados al estigma respecto a la enfermedad, impiden la habilidad para comprenderla y de cómo poder ayudar a la gente.
El Alzheimer es una enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro, que ocurre a menudo en personas mayores a 65, pero afecta también a pacientes de menos edad.

Mito 1: Debido a que alguien en mi familia tiene Alzheimer, yo también la voy a tener.

Realidad: Aunque la genética juega un importante papel en la enfermedad, sólo un 7% de los casos están asociados con los genes que causan la aparición temprana de un Alzheimer de tipo familiar (FAD). La mayoría de los casos son de inicio tardío, llamado Alzheimer esporádico, en el cual los genes también pudieran jugar cierto rol. Una persona que tiene un familiar, padre, madre o hermano o hermana que tiene o tuvo Alzheimer esporádico tiene una probabilidad un poco mayor de riesgo de contraer la enfermedad.

Mito 2: El Alzheimer es una enfermedad sólo de personas mayores

Realidad: A pesar de que la edad es el factor más significativo para tener Alzheimer, la mayoría de los pacientes no desarrollan esta enfermedad al envejecer. Es más, aún con la aparición tardía, se han diagnosticado casos de personas de 50 años con esta enfermedad. Lo que es muy importante señalar es que el Alzheimer no es parte normal del envejecimiento.

Mito 3: Existe una cura para el Alzheimer

Realidad: Hasta el momento no hay cura alguna para la enfermedad, pero hay medicamentos y otros medios que pueden ayudar a aliviar algunos síntomas y mejorar la calidad de vida en algunas personas. La buena noticia es que los investigadores han hecho grandes adelantos y hay un número de medicamentos en períodos de prueba que actúan directamente contra el proceso o avance la enfermedad de Alzheimer.

Mito 4: La pérdida de la memoria significa tener Alzheimer

Realidad: Mucha gente tiene problemas de memoria al momento de envejecer, pero esto no significa por sí mismo que tenga Alzheimer. Cuando la pérdida de la memoria afecta las funciones de la vida diaria y está aparejado con la falta de juicio y razonamiento o cambios en sus habilidades comunicativas, entonces, es mejor consultar al médico para determinar las causas de estos síntomas.
 Mito 5: El aluminio es la causa de la enfermedad de Alzheimer

Realidad: A pesar de numerosas investigaciones realizadas sobre la posibilidad de que haya una relación entre el aluminio y el Alzheimer, no hay ninguna prueba concluyente que certifique este nexo. Esta enfermedad parece desarrollarse cuando efectos de varios factores se combinan, entre ellos la edad, la genética, estilos de vida, factores ambientales y la capacidad natural del cerebro para enfrentarse a ellos.

Mito 6: La enfermedad de Alzheimer se puede prevenir

Realidad: No hay ningún tratamiento que pueda prevenir la enfermedad de Alzheimer. Existe, sin embargo, una evidencia cada vez mayor, que el estilo de vida que se elige y la armonía entre cuerpo y mente puede reducir el riesgo. Estos estilos de elección son: mantenerse físicamente activo; comer alimentos saludables que incluyan fruta, vegetales y pescado; mantener un cerebro en forma, reducir el estrés, controlar la presión sanguínea, azúcar en la sangre, niveles de colesterol; evitar golpes en la cabeza; y mantener una vida social activa.

Mito 7: Las vitaminas, los suplementos y otros agentes estimulantes de la memoria pueden prevenir la enfermedad de Alzheimer

Realidad: Numerosos estudios han sido efectuados para probar la efectividad de productos como la vitamina E, la vitamina B, la vitamina C, el ginkgo biloba, el ácido fólico y el selenio para la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Los resultados son inciertos y hasta el momento no son concluyentes; sin embargo, la investigación en este campo continúa.

Mito 8: Si me diagnostican Alzheimer, esto quiere decir que mi vida se acabó

Realidad: Muchos pacientes con esta enfermedad pueden continuar con una vida activa y significativa. Tienen un sentido de propósito y no sienten que su vida se ha terminado. Un diagnóstico temprano y los medicamentos ayudan. También es muy importante proveer un entorno apropiado, servicios, apoyo y actividades para la gente con esta enfermedad para ayudarles a enriquecer su calidad de vida a lo largo de la enfermedad.

Mito 9: Toda las personas con Alzheimer se tornan violentos y agresivos

Realidad: La enfermedad de Alzheimer afecta a cada persona de manera diferente, y ciertamente no todos se tornan agresivos. Para una persona con la enfermedad de Alzheimer, la pérdida de la memoria y el resultado de la confusión es a menudo algo frustrante e irritante. Aprender más sobre esta enfermedad, adaptando el entorno de la persona y cambiando el modo de comunicarnos con la persona, puede hacer que las respuestas agresivas puedan prevenirse.

Mito 10: Los pacientes con Alzheimer no pueden entender qué es lo que pasa a su alrededor

Realidad: Algunas personas con Alzheimer pueden entender qué es lo que está pasando a su alrededor, otras tienen dificultad para hacerlo. La enfermedad sí afecta la habilidad de la persona para comunicarse y darle un sentido a lo que pasa alrededor de ellos, pero todo esto afecta a cada persona de manera diferente. Cuando nosotros asumimos que una persona no entiende, podemos herir sentimientos de una manera no intencional. El hecho es que una persona con Alzheimer aún sigue siendo la misma persona que antes y necesita ser tratada con dignidad y respeto.